lunes, 29 de julio de 2013

Bicicleta

Hace varios días sueño con una bicicleta. Es azul pastel, tiene una canasta adelante y una varilla atrás del mismo color. La silla es café, las ruedas azules con café. Sueño con una bici azul pastel. La veo por todos lados y pienso en mi niñez. Papá me enseñó a montar bici, no me acuerdo de qué color era, no se si tenía canasta, no, no tenía canasta, era pequeñita, con rueditas atrás. Papá me decía: dale, tu puedes sola, tu puedes sola. No puedo sola papá, hoy casi atropello a un señor en la 34. No estabas ahí, y las rueditas tampoco. Nadie sostenía la bicicleta. Papá me decía: "vas sola vas sola" y las ruedas están ahí. No, no están y estoy sola con mi principio torpe de equilibrio. Al piso, raspadura en la rodilla, sangre, lágrimas. Párate que eres fuerte, recuerda que eres un barco de buena madera que no se hunde, deja de llorar, agarra la bici y emprende el camino. Hoy estuve sola, con una bicicleta prestada y casi atropello a un señor. En mi defensa él venía distraído. Yo no. Le grité. Hice mal. Iba muy rápido, como me gusta. Papá me dio una bicicleta más grande en otra navidad, la recuerdo, era grande, brillaba, no era azul pastel ni tenía canasta pero era MI bicicleta, era mi unión con él. Vamos a la montaña, si te quedas yo te pongo la mano en el cuello y te impulso. Tu puedes, ten cuidado, mira para todos lados, no te quedes, es solo una subidita, ya pronto pasará. Hoy estuve sola, con la bicicleta prestada, manejando contra el viento, con el aire levantándome la falda. Ahí iba con mi casco gris con azul. Cuidado, aquí voy yo, con esta bicicleta prestada, azul oscura y sin canasta. 

2 comentarios:

Juan Batallas dijo...

'estoy sola con mi principio torpe de equilibrio'. tremendo.

Alicia Amattí dijo...

Gracias por leer!